martes, 9 de noviembre de 2010

Gavdos - Encerrado en el paraiso (Domingo 17-10-2010)

Esta noche si, esta noche cayeron un par de gotas a lo largo de la noche que me asustaron. Afortunadamente solo debieron ser cuatro gotas contadas ya que pude conciliar el suenno rapidamente y mantenerlo hasta que me desperte al ver salir el sol. Una vez mas me que de haciendo el remolon en el colchon, el dia me esperaba pero la verdad es que tampoco tenia prisa por levantarme.

Cuando realmente me canse de estar tumbado dentro de la tienda sali de ella y me puse a desayunar mi desayuno de los campeones, una zanaoria, unas galletas de chocolate, zumo de naranja y dos mandarinas. Mientras desayunaba pensaba en que hacer ese dia. Tenia pensado explorar como seria el camino para ir al puerto desde Lavrakas sin tener que ir con el agua por las rodillas y pasar por las olas. Asi que me vesti y me dirigi hacia la playa de Ioannis.

Pase cerca de la "casa" del vecino y esta vez si que estaba alli. Le salude pero no llegue a entablar una conversacion con el. La verdad es que debia haberle preguntado por el mejor camino para ir a la otra playa, pero no lo hice. Supongo que es esa idea de que Gavdos tenia que ser mi verdadera aventura de supervivencia o por timidez, pero me fui a la aventura sin preguntar nada a nadie. Antes de salir de Lavrakas pase por el pozo y llene una botella de agua. Realmente es un fastidio tener que cargar con el litro y medio durante toda la excursion pero sabiendo que era el unico sitio donde podia encontrar agua potable gratuita, no lo dude y cargue con ella.

Segui los pasos de las huellas de los pies descalzos que avanzaban de Lavrakas a Ioannis. Cuando llegue al punto critico, al punto en el que recondaba que nosotros habiamos subido desde el agua, vi que habia huellas que seguian un camino que subia por la colina. Las huellas subian y subian y yo ya estaba mas contento porque veia que si, que si que habia un camino alternativo para cruzar de playa a playa y aunque subir la colina era algo cansado, sobre todo pensando en las mochilas que tendria que transportar el dia que tuviese que irme de Lavrakas, era muchisimo mejor que ir por las olas. Llegando casi a la cima de la colina el canimo se asoma al barranco y sigue por el barranco. Para mi sorpresa el camino estaba tan dannado por las lluvias del lunes anterior que parecia practicamente cortado. Yo no me senti con fuerzas para cruzar ese camino que parecia estar suspendido del barranco como un balcon de un gran edificio. Por ese motico decidi seguir subiendo la colina hasta encontrar otro sitio mejor por el que bajar. LLegue a la cima de la colima pero el camino de bajada parecia intransitable, lleno de piedras sueltas y tierra que se desprendia facilmente. Me arme de fuerza y baje poco a poco por una baguada, saltando de piedra en piedra y deseando que no se movieran mucho.

Por fin llegue abajo, me costo un poco mas de media hora cruzar la colina que separa las dos playas pero lo consegui. Al llegar a abajo pense que podria echarle un vistazo a ver como se veia el camino que habia abandonado desde el otro lado. Y si, realmente el camino estaba completamente cortado en dos puntos. En uno de ellos habia una piedra literalmente flotando en el aire asi que decidi que a la vuelta volveria a subir la colima hasta la cima.

Ya en la playa de Ioannis me dedique a disfrutar del dia. El sol birllaba y el tiempo era estupendo para darse un banno asi que eso estuve haciendo durante un buen rato. En aquella playa solo via a dos personas en la lejania que tambien estaban disfrutando de un banno matutino. La vision era perfecta, arena brillante, un sol resplandeciente y el mar al fondo. Me dedique a sacar fotos como de costumbre para inmortalizar el momento. Una vez que me canse de descansar segui mi camino hacia el puerto donde habia pensado ir a comer.

En el camino a Karabe, el puerto de la isla, pase pa cafeteria donde estuvimos esperando el dia que llegamos con la furgoneta y donde embarcamos las mochilas en la barca. Tambien pase por la playa de Sarakiniko pero la rodee ya que segui el camino de la carretera. Durante el canimo fui observando las indicaciones para ir a otros lugares como por ejemplo Kastri, donde esta el Steki de Gogo, o la entrada a la playa de Sarakinio.

Una vez que llegue a Karabe lo primero que hice fue sentarme en una mesa esperando a que me atendieran. Alli estaban los duennos del establecimiento, un hombre y una mujer mayores junto con su hijo de unos 30 annos. Su negocio consistia en un pequenno restaurante con unas baldas que hacian de minimarket y un edificio aledanno con habitaciones en alquiler. Todo esto ya lo habia observado el dia que llegue a Gavdos. De hecho recorde que el hijo, al verne solo en una esquina de la cafeteria espernado mientras el resto de los hippies?exhiliados de la India se saludaban y se despedian, me comento que eso era el primer dia que luego todos estariamos como amigos, o algo asi porque me lo dijo en griego. La cuestion es que yo todavia no habia tenido contacto con esta gente asi que me sente esperando a que me atendiesen. Al rato largo se aproxima la duenna y me pregunta que que quiero yo le digo que una cervecita pero que tambien algo para comer. Le pregunto que que hay, ella me lleva a la cocina y miro lo que hay. Ahi nos hacemos entender en mi griego de supervivencia y en la astucia de la mujer que ya esta acostumbrada a relacionarse con gente "perdida" en Gavdos como yo. Solo habia para comer pez espada a la parrilla que lo acababa de hacer, coliflor y lentejas. Yo elegi un plato de pez espada y coliflor para acompannar. A falta de una tipica ensaladita un poco de verdura le vendria bien al plato principal.

Alli estuve comiendo solo absorto en mis pensamientos junto a otro extranjero mayor que tambien habia ido a comer a Karabe. Una vez que acabe y pague la cuenta me dirigi de vuelta Lavrakas pensando en pasar por Sarakiniko. Tome el camino de entrada a la playa que habia visto al pasar hacia Karabe. A medio camino me encontre la sorpresa de un pequenno falso teatro griego. Era una construccion moderna con forma de los teatros clasicos. Supongo que seria otro de esos gastos superfluos que se realizan con los fondos europeos. Bueno o alguna otra idea de algun iluminado como el que ha construido el faro-museo que visite el dia anterior. Al llegar a Sarakinoko me encontre con bastantes edificaciones casi todas ellas cerradas pero por lo menos pude ver que una de las cafeterias/restaurante todavia estaba abierta al publico. Explore el resto de los edificios pero todos los demas estaban cerrados. Alli tambien me dedique a sacar fotos y jugar un poco con la camara haciendo fotos divertidas con los carteles que habian colocado en medio de la playa "No nydity -->". Asi tal cual esta escrito.

Al final de la playa, mas alla del cartel de "No nydity" habia dos edificios en obras a medio construir pero totalmente abandonados ya que tenian las ventanas con los cristales rotos y llenas graffitis. Entre estas construcciones y la orilla del mar habia un cedro donde habian edificado una de esas "casas" de un autentico Robinson tipidas de Lavrakas o de Ioannis. Observe la casa y vi que estaba llena de cosas pero que parecia que nadie vivia ahora en ella. Es decir, que por este annos la habian dejado libre. La verdad es que el sitio era muy curioso. Era la primera "casa" de estas que observaba de tan cerca y me sorprendio la cantidad de detalles que tienen, cama, sofa, mesa/escritorio, alfonbras en el suelo y toldos y lonas en el techo.

Segui el camino hacia Lavrakas por las rocas y sali a la altura de la carretera desde donde habia observado a la mannana la playa de Sarakiniko. Al llegar a Ioannis pense que seria mejor intentar seguir el "camino peligroso", el camino que estaba casi literalmente suspendido en el aire. Me arme de fuerza y hacia alli me dirigi. La verdad es que el paso de la roca suspendida me impresiono mucho pero una vez pasada pense que seria la ultima vez que iba por ese camino. Como se suele decir "Una y no mas, Santo Tomas".

Con el susto todavia en el cuerpo por pensar por donde habia pasado llegue a Lavrakas donde me quede para darme un banno antes de diriguirme a la tienda para cenar algo y dormir. Vi que una chica se estaba duchando en la pila preparada asi que yo tambien fui apra alli. La verdad es que fue una buena idea porque dormir sin el salitre del mar se agradece de vez en cuando. Ya estuve muchos dias lleno de salitre en Ikaria como para desaprovechar la oportunidad de darme una ducha con agua dulce. Mantuve una pequenna conversacion con mi compannera de ducha, Xristina, pero nada mas que saber de donde soy, como me llamo y como utilizar el agua de la pila.

Me seque al aire a la luz del crepusculo y me dirigi a mi tienda. Durante todo el dia habia estado pensando que no era muy productico eso de estar en Lavrakas. Si tenia agua potable a mi disposicion pero carecia de alimentos. El resto de mis vecinos habian traido sus alimentos consigo asi que ellos no tenian ese problema. Ya llevaba el plan desde Creta de coger algunos erizos de mar y preparar un arroz con el arroz que compre en Xania, pero no vi ni un erizo durante mi estancia en Lavrakas. Por el motivo de la falta de alimentos pense que seria mejor intentar ir a Karabe y coger el barco del lunes. Para ir a Gavdos solo hay barco los lunes y los miercoles, eso si siempre que el tiempo sea bueno. Cuando estuve hablando con Giorgos el dia que llegamos me comento que Elias y el iban a estar hasta el martes, que sabian que el lunes iba a hacer mal tiempo y que por eso habian pensado irse el martes. Yo por si acaso pense que seria mejor ir el lunes a Karabe por si habia barco porque no queria dejar pasar el barco del lunes y esperar hasta el miercoles en Gavdos y sin comida. En caso de que no hubiese barco pensaba quedarme en Sarakiniko y al dia siguiente volver a Karabe para ver si el martes por fin habria barco, como Giorgos me habia asegurado. Lo que si tenia claro es que llevaba conmigo mucho peso asi que tendria que estar en algun sitio cercano para alcanzar el barco. Al descubrir lo dificil que era pasar de Lavrakas a Ioannis por la colina que los separa habia pensado coger el camino hacia Kastri, el cual tome a la vuelta de Kastri el sabado despues de comer en el Steki. Para ello puse el despertador a las 6:00. Sabia que a esa hora todavia no habria luz solar pero tenia que recoger todas las cosas y despontar la tienda y luego recorrer todo el camino para llegar a Karabe antes de las 13:30 que es cuando sale el barco de vuelta para Paleohora.

Un dia mas estaba algo cansado pero muy poco, el dia habia estado lleno de emociones y muchos pensamientos y planes aunque el camino recorrido habia sido muchisimo mas facil que el del dia anterior. Una vez mas a la puesta del sol me meti en la tienda a dormir. Tenia un plan de escape y tenia que coger fuerzas para llevarlo acabo. Era mi plan, mi plan de fuga del paraiso.

2 comentarios:

Rubén Javier dijo...

Después de haberme leído estos pedazo de post no me hago a la idea de donde has estado....que para llegar tuviste que pasar por agua a riesgo de empapar pertenencias, que el camino por el interior tiene un paso infernal... casas abandonadas... necesito fotos, que si no no lo veo... lo tuyo si que es perderte en sitios peculiares.

Mira que no ser previsor y llevar comida en el macuto... ese es un fallo de aventurero novato. Donde quedan las raciones de viaje ;)

pili lópez dijo...

si que eres atrevido!! pasar por ese camino!!! valiente e intrepido, eres un autentico aventurero. Mususs Robinson, aprovecha los paraísos que puedas ver hoy, mañana serán otros